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02 noviembre 2012

Juan Perez Silva, descanse en paz

 
Posted by Picasa
Ante todo, mi más sincero pésame para sus familiares y amigos. Juan Perez, hijo de la Libertaria se fue seguramente pensando sobre lo que ha sido su lucha en estos últimos años. NO había un día de reunión en el que no reclamara encontrar los restos de su madre . NO ha podido ser. Espero que desde las instituciones no se olvide su deseo y algún día podamos descubrir donde están . No será fácil pero no debemos olvidar que es nuestra obligación intentarlo. Se ha ido un hombre que siempre fue fiel a sus principios, creo que se fue una buena persona y sobre todo se fue un luchador dispuesto siempre a recordar a quien fuera, sus motivos y deseos...
Foto: Fundación Casas Viejas

27 noviembre 2007

Fundación Casas Viejas 1933


Este es el logotipo de la Fundacion Casas Viejas 1933.
Seremos nuestra memoria. En sociedad, crecemos como árboles, incorporando anillos al próximo futuro. No existe destino sin esa alianza. La Fundación Casas Viejas 1933 surge para recuperar, conservar y divulgar la memoria histórica de Benalup-Casas Viejas nacida a raíz de los sucesos de 1933, mediante el desarrollo de actividades de investigación, puesta en valor, o vinculadas al ámbito de la cultura, que contribuyan al conocimiento, de una manera clara y transparente, de los hechos ocurridos aquellos días.

04 agosto 2007

Juan Pérez Silva mantiene la esperanza de encontrar los restos de su madre fusilada


Entrevista a Juan Pérez Silva por el periódico La jornada DE México

Juan Pérez Silva tenía 15 de meses de edad cuando vio por última vez a su madre, conocida en Cádiz como "La Libertaria de Casas Viejas" y fusilada por un pelotón franquista el 18 de agosto de 1936, no obstante que en ese momento esperaba a otro hijo.

A sus 73 años, este gaditano lleva a cuestas la trágica historia de su familia como un reflejo de lo que implicó para centenares de miles de personas la Guerra Civil española (1936-1939): perdió a 26 familiares -incluido su padre- de cuyos restos mortales sólo sabe que podrían estar dispersos en alguna de las miles de fosas comunes que hay en todo el país.

Pérez Silva dice en entrevista con La Jornada que aún no pierde la "esperanza" de despejar algún día las numerosas incógnitas que prevalecen sobre la historia de su madre.

Con ese objetivo, él y otros 55 familiares de víctimas de la represión de la dictadura de Francisco Franco (1939-1975) interpusieron el pasado 17 de julio una querella ante el Juzgado número 5 de la Audiencia Nacional, del magistrado Baltasar Garzón, para que investiguen los hechos y aplique la doctrina de la justicia universal, que determina que los crímenes de lesa humanidad no prescriben.

La vieja y trágica disputa de las "dos Españas", aquella que preconizó Antonio Machado en sus versos del exilio, parece resurgir en pleno siglo XXI, a casi 32 años de la muerte del dictador Francisco Franco.

Las reivindicaciones de Pérez Silva y de las asociaciones de las víctimas del franquismo, que reclaman también una Ley de la Memoria Histórica, contrastan con la ofensiva de los sectores afines al llamado Alzamiento Nacional, como la Iglesia católica y los partidos de derecha, que enarbolan su propia "verdad" sobre el pasado, sostienen que "el caudillo" salvó a "España de ser una colonia de esclavos del comunismo" y buscan la beatificación de 498 "mártires" de la contienda civil, supuestamente asesinados a manos de las huestes republicanas.

Pérez Silva ha vivido siempre en San José del Valle, un pequeño pueblo de la costa gaditana, a sólo 33 kilómetros de Jerez de la Frontera. "Yo tenía unos 15 meses cuando me separaron de mi madre; por eso estos días son muy difíciles para mí, pues la última vez que la vi fue el 23 de julio de 1936. Yo había estado con ella tres días en la cárcel, pero lo último que hizo por mí fue pedir a mi tía que me cuidara. Ya no supe nada más de ella".

Con el tiempo Pérez Silva supo que su madre había sido fusilada el 18 de agosto de 1936, sólo un mes después de la sublevación del ejército frente al gobierno legítimo de la II República, y que en el parte de defunción aparecía un escueto "muerta por arma de guerra". No había más detalles sobre la ejecución ni sobre el paradero de su cadáver.

"Los mexicanos supieron comprender el dolor de los españoles. Cuando recuerdo esto se me saltan las lágrimas. Por eso espero mucho de la justicia, aunque veo que va lento. Sólo quiero saber el lugar donde se encuentra, si está en una fosa común, si está en la carretera o en la esquina de algún cortijo. Hay un mes que me falta sobre su vida y no sé si ha estado en un campo de concentración, en una cárcel o en un calabozo", explicó Pérez Silva con la voz entrecortada.

La tensa transición a la democracia española obligó a los grupos políticos y a los agentes sociales a respetar un pacto tácito en el que se comprometieron a no "abrir viejas heridas" y a guardar silencio sobre los destrozos y excesos cometidos durante la Guerra Civil y los 40 años de dictadura franquista.

Sin embargo, una vez consolidada la democracia bajo el régimen de monarquía parlamentaria, poco a poco creció el clamor de los "vencidos" por "dignificar" su nombre y el de sus familiares.

Así nacieron asociaciones y organizaciones de víctimas y familiares de la represión, como la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, desde la cual nació un movimiento para exigir la exhumación de unos 40 mil cadáveres -todos ellos ejecutados durante los años de la contienda- que daría paso a una sepultura digna.

Los reclamos provienen tanto del ámbito urbano como del rural, donde el riesgo era mayor. Pero otra de las demandas clave en este proceso es también la anulación de los llamado "juicios sumarísimos" de aquella época, la ampliación del estudio de la historia de la Guerra Civil en los planes escolares básicos, la protección social y la indemnización de quienes padecieron los efectos del conflicto.

06 junio 2007

Casas Viejas: Represión de la memoria libertaria de Andalucía, suma y sigue.


He leído en el blog de Pepe Contreras esta entrada sobre los sucesos.Con tu permiso Pepe voy a copiarla para difundirla por Benalup.Un saludo.


Los amigos de la CGT-A reflexionan: "Si el proceso de Recuperación de la Memoria Histórica, a nivel general, está siendo problemático y lleno de obstáculos de todas clases, el que se refiere al colectivo de los anarquistas, anarcosindicalistas o libertarios en general, lo está siendo aún más, pues su acceso a todo lo relacionado con la divulgación, el conocimiento y el reconocimiento, sigue formando parte de la cara oculta del actual régimen político.Casas Viejas es, con toda seguridad, el caso más conocido de la represión de este colectivo en Andalucía, pero la represión de aquellos que salieron vivos de las llamas de la choza de “Seisdedos” no finalizó en 1933, sino que siguieron siendo perseguidos y fusilados durante el franquismo (María Silva, Miguel Pérez Cordón,...) y ahora se ha intentando, pero no conseguido, comercializar su memoria.Hoy miércoles hay una conferencia en Sevilla a la que asistiré:
José L. Gutiérrez Molina, historiador.
Presenta: Antonio Ramos Espejo, periodista.
LUGAR DE CELEBRACION:DIPUTACION DE SEVILLA. 20,00 HORAS.
Avda. Menédez Pelayo, 32 "

02 junio 2007

Artículos sobre Casas Viejas Enviados por Gerard Brey:¿Hacia una mayor serenidad?



30 El intento de recuperación mercantil de la tragedia por el promotor hotelero y el respaldo que le diera el Ayuntamiento hasta la reciente creación oficial de la Fundación, hirieron inútilmente a los familiares de las víctimas y a un sector de la ciudadanía, cuando lo que hubiera sido prudente hacer, era contribuir a la cicatrización de las heridas sufridas por los descendientes de las víctimas aldeanas y de los guardias que perdieron la vida en aquella ocasión. A la tragedia española de los años treinta se pueden en efecto aplicar las palabras recientes del escritor británico Louis de Bernières acerca de las guerras de los Balcanes y de Anatolia de principios del siglo xx : « Desde aquellos años de tormenta, el mundo no deja de aprender que las heridas de los antepasados hacen llorar a los hijos 41».
31 Es indudable que la labor emprendida desde hace varios años en las aulas del Instituto, con lo que significa de proyección e impacto en el seno de cada hogar y en el foro público, supuso unos avances esenciales en la construcción terapéutica de una memoria familiar y colectiva asumida más serenamente. El reciente acuerdo municipal y la puesta en marcha efectiva de la Fundación, así como su esperada capacidad de fomentar las iniciativas de la población local y establecer el diálogo con las organizaciones CGT y CNT herederas de la memoria de las víctimas, contribuirán sin duda a la apropiación cada vez más serena de un pasado todavía – ¿ cómo puede ser de otra manera ? – doloroso. Muchos son los que, en el pueblo o fuera de él, desean, que en un futuro muy próximo, una vez recuperada la pequeña finca donde se produjeron los asesinatos, la Fundación demuestre que es capaz cumplir de forma dinámica y concreta los cometidos sociales que le corresponden, y que respalde las iniciativas de los vecinos, apoyándose en la vitalidad de su conciencia cultural. Será también imprescindible que todos los muertos del pueblo y de la comarca desaparecidos en el 36 tengan sepultura digna para que se entibien las ascuas de las tragedias que conoció este pueblo 42.

22 mayo 2007

Artículos sobre Casas Viejas Enviados por Gerard Brey.Una fundación pública.


27 En este contexto se celebró la « Semana Cultural » del IES de 2007, durante cuyos actos a nadie se le ocurrió utilizar « la mesa redonda sobre los Sucesos » como tribuna para increpar al Ayuntamiento, ya que los participantes deseábamos, por algún tipo de consenso implícito, que el acto se verificara con toda dignidad y que la concertación acabara por prevalecer y dar paso a una solución ética y socialmente aceptable por todos los implicados. Tampoco se trataba (aunque fuera por una inofensiva alusión) de involucrar indirectamente a unos pedagogos que (aunque teniendo cada uno opinión propia sobre el tema) necesitan mantener la neutralidad del centro para continuar la labor hasta ahora llevada a cabo en un clima educativo sereno. Neutralidad que no significa silencio, puesto que el portal informativo del IES había ido recogiendo las distintas posturas de los protagonistas de la controversia 36.
28 En los últimos meses, la situación ha evolucionado. Si el hotel está abierto y funciona, el Ayuntamiento ha entendido el clamor de los que no toleraban que « la memoria histórica » fuera objeto de negocio. Quien ocupa los cargos de presidente de la Diputación de Cádiz y de alcalde de Benalup-Casas Viejas, ha cambiado de línea ante las críticas de algunos de sus propios compañeros de partido y oído los argumentos de los que exigían que la fundación fuese pública e independiente del hotel. En efecto, un pleno municipal ha aprobado en el otoño 2006 los estatutos de una « Fundación Casas Viejas 1933 37». Este « organismo autónomo », adscrito a la concejalía de Cultura, será presidido por el alcalde y administrado por un Consejo rector de diez personas : siete concejales y tres personalidades exteriores 38. Su objetivo es « recordar la trascendencia que los sucesos de Enero de 1933 han tenido en la historia del pueblo, su influencia en la memoria colectiva de sus habitantes y difundir desde la investigación rigurosa y objetiva la realidad del contexto social en el que se produjeron y sus consecuencias posteriores. […] Para cumplir sus objetivos, la Fundación podrá realizar […] cualquier actividad entre las que se incluyen la edición, reedición y distribución de toda clase de publicaciones, convocar concursos, premios o becas de investigación y promover la divulgación a través de la organización de cursos, ciclos de conferencias, coloquios o exposiciones. » (artículo 4 y 5 de los estatutos).
29 Para darle mayor eco mediático y social a la creación de la tan esperada entidad, el Ayuntamiento decidió dar especial solemnidad al 74 aniversario de los sucesos, organizándose cuatro jornadas tituladas « Recuperando la memoria » (10-12 de enero de 2007). Si la ofrenda floral a las víctimas conservó un carácter semi-privado, la inauguración oficial del nuevo organismo se verificó en presencia de todos los medios de comunicación provinciales y de representantes de la Junta de Andalucía y del Gobierno central y de distintos alcaldes de la provincia, después de lo cual se presentó la tercera edición del libro de Jerome Mintz 39. Al día siguiente se proyectó ante un centenar de habitantes la película de Basilio Martín Patino y se pronunció una conferencia sobre « Lecciones y símbolos de enero de 1933 ». En las dos jornadas siguientes, organizadas por la asociación juvenil Ben-Alud con el respaldo de las corporaciones local y provincial (¿o vice-versa?), otros conferenciantes evocaron las repercusiones políticas de los sucesos en la segunda República y otros conflictos del campo andaluz durante el franquismo. Por fin, se celebró una mesa redonda donde cuatro descendientes de las víctimas vinieron a evocar, por vez primera públicamente, el sufrimiento debido a la ausencia, « el miedo y la represión del silencio […] primero durante la guerra civil y posteriormente con la dictadura franquista 40».

21 mayo 2007

Artículos sobre Casas Viejas Enviados por Gerard Brey.El hotel de la discordia


En la mesa redonda, el profesor de Historia del IES José González Benítez tuvo a bien recordar que « los sucesos » habían sido un tabú durante mucho tiempo, pero que debían ser considerados como « patrimonio del pueblo sin afán del lucro ». Esta discreta alusión se refería implícitamente a una iniciativa reciente que había levantado la controversia – en el pueblo y fuera de él – en los meses anteriores, o sea la construcción de un hotel en el mismo lugar de la tragedia, cuyo promotor pretendía aprovechar como reclamo publicitario la figura de María Silva Cruz (« La Libertaria »), aquella nieta de Francisco Cruz Gutiérrez que de milagro escapó de las llamas en enero de 1933 pero que no se salvó de las balas franquistas en el verano de 1936 y cuyos restos quedan aún por localizar. He aquí las principales etapas del lamentable folletín.
24 En 1992, la edición andaluza de El País anunciaba que, para atraer al turismo, la Alcaldía planeaba el aprovechamiento de los recursos medioambientales de la zona y del patrimonio local : las pinturas prehistóricas del Tajo de las Figuras, una torre árabe y un monasterio del siglo XVIII. La tragedia de 1933 – explicaba la prensa – « constituirá uno de los principales factores de la oferta cultural de esta población que se recoge en el Plan de Desarrollo Integral. El objetivo es conseguir el impulso económico de este pueblo, recientemente segregado de Medina Sidonia. La matanza de campesinos, un hecho que ha marcado la reciente historia de España, será el tema central de una sala específica de exposición en la que se recreará el poblado de chozas en las que se produjo el incidente. Igualmente, se expondrán artículos de labranza y otros instrumentos de la época así como vídeos y medios que mostrarán con mayor exactitud posible lo ocurrido hace ya sesenta años
26».
25 Pasaron muchos años y en el verano 2005, el alcalde de Benalup-Casas Viejas (también Presidente de la Diputación de Cádiz) y un promotor hicieron la presentación pública, en la Asociación de la Prensa de Cádiz, de un hotel de cuatro estrellas, llamado « Libertaria », subvencionado con fondos europeos y destinado a ocupar, entre otros terrenos, el pequeño solar donde se ubicaba la choza de « Seisdedos » y fueron asesinados más de veinte vecinos de Casas Viejas. Además de los espacios habituales de un establecimiento de este tipo, éste incluiría un llamado « Espacio Años 30 », donde se presentarían los movimientos sociales, culturales y políticos de esta década, sucesos de enero inclusive. En esta ocasión el alcalde declaró que « si bien es interesante por lo que supone un hotel en sí mismo, en cuanto a economía y a generación de empleo, para mí lo más interesante es la recuperación de la memoria histórica ». Si bien se afirmó que el terrenito de « Seisdedos » (abandonado desde hacía años) no formaba parte del proyecto hotelero en sí mismo y que había sido « cedido a una organización independiente y sin ánimo de lucro con la finalidad de que se encargue de su rehabilitación y protección », en seguida surgieron las protestas, especialmente (pero no sólo) de parte de la militancia anarquista. En un manifiesto del 1° de agosto de 2005, la Federación Local de Sindicatos de Jerez de la Frontera de la Confederación Nacional del Trabajo denunciaba « la falta de ética del proyecto turístico », « considera[ndo] dicho proyecto capitalista una ofensa y una frivolidad hacia la memoria de lucha del movimiento obrero andaluz », resumiendo así el pensar de los oponentes al proyecto : « No queremos que la memoria sea un negocio hotelero. » Por su parte, El secretario general de la Confederación General del Trabajo de Andalucía estigmatizaba una « pretendida política de izquierda [que] no duda en poner en venta la propia memoria histórica de quienes lucharon por un sueño de libertad », a la par que denunciaba con « total rotundidad la falta de ética y de respeto de los promotores » y un « negocio turístico utilizando el reclamo de la vida y, lo que es más grave, de los sueños de un grupo de trabajadores y trabajadoras de Casas Viejas
27». A las protestas se asociaron ciudadanos vinculados o no con el movimiento libertario, apareciendo en la prensa declaraciones no sólo contra la ocurrencia en la que había caído el promotor, sino contra el respaldo municipal a la « mercantilización de la memoria ». En cuanto al historiador José Luis Gutiérrez Molina, especialista de la historia social de la Baja Andalucía en los años treinta y miembro de la Asociación Memoria Histórica y Justicia de Andalucía, deploraba un « ejemplo lamentable de la desmemoria », declarando : « En el caso concreto del Ayuntamiento socialista que ha respaldado el proyecto, es más grave, porque como socialistas se supone que deberían tener interés en que se conociera la memoria. […] Lo que no me imagino es [al alcalde socialista de Benalup-Casas Viejas] respaldando un hotel de lujo en un lugar como el de la tragedia de Yeste en Albacete, sucedido en la primavera de 1936 y con diecisiete campesinos socialistas muertos. ¿ Levantaría un hotel con una habitación llamada Pablo Iglesias y recreaciones nocturnas de la vida de Indalecio Prieto ? 28» Y unas cincuenta personas, entre ellas el hijo de María Silva Cruz (a) « La Libertaria » y del militante cenetista Miguel Pérez Cordón muerto en los choques entre franquistas y anarquistas en Cartagena al final de la guerra, se congregaron luego para exigir « la creación de una fundación pública y la conversión del lugar en Bien de Interés Cultural 29». Ante la decisión de edificar un campo de golf y dos hoteles de lujo en el pueblo escenario de la tragedia, se indignaba la poetisa Julia Uceda Valiente (n.1925) con una alusión explícita al testimonio de Sender y otra – implícita- al reciente atentado contra la memoria : « Ramón Sender lo vio como testigo, / en enero de 1933, cuando las llamas / improvisaron un verano / para andaluces con hambre. Buscaban / lo que a otros / sobra, pero todos han muerto / y él ya no contará el segundo fuego / del año 2005, en Casas Viejas, / cuando ardió la memoria para siempre 30».
26 La empresa turística intentó justificar el proyecto, pero tuvo el buen gusto de cambiarle el nombre al hotel. El ponerle « Hotel Utopía » evitaba herir a los descendientes de las víctimas, pero no aportaba solución definitiva. No dejaron en efecto de arremeter sus adversarios, observando J.L. Gutiérrez que « sobre los sucesos de Casas Viejas no sólo se obvia cualquier intento de romper el tabú local sobre ellos, sino que finalmente acaban convertidos en el reclamo de un negocio
31 ». La Asociación de Abogados Progresistas de Andalucía, por su parte, censuraba un proyecto que « pretende fundamentarse y sustentarse en la memoria histórica como negocio y reclamo » e interponía « un recurso contencioso administrativo ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía contra el Ayuntamiento y contra la Dirección General de Bienes Culturales de la Junta de Andalucía por permitir el proyecto turístico del hotel Utopía 32». A continuación el periodista resumía así las reacciones : « El alcalde […] lamentó esta denuncia que, según dijo, « sólo puede explicarse desde la mala fe o el desconocimiento ». Según aseguró, en la revisión del plan general no se ha permitido construir en el terreno de los sucesos, donde se instalará una placa que recordará lo que allí ocurrió. De igual manera se manifestó [el promotor del hotel], quien tildó de « absurdo » toda la polémica suscitada porque el hotel está situado a 300 metros de la choza asaltada, donde irá el museo 33». Unos días antes de la celebración de los actos de la Semana Cultural de 2006 reseñados más arriba, se inauguraba el establecimiento, asegurando un periodista : « A su lado se ha construido un edificio, que los promotores del hotel cederán a una fundación privada. Se instalará un pequeño museo para la interpretación y memoria de la tragedia. […] En el lugar donde estaba la choza se colocará una figura conmemorativa y una placa en la que se leerá : « A todos los que lucharon por la vida hasta que se la arrebataron » […] 34». Lo cual no impedía que unos días después, apareciera la noticia según la cual varios descendientes de « Seisdedos » estaban dispuestos a efectuar acciones judiciales acerca de las condiciones de venta del solar a la promotora e insistían en que « la parcela se separase de la actividad turística y que allí se les rindiera memoria a sus parientes fallecidos 35 ».

20 mayo 2007

Artículos sobre Casas Viejas Enviados por Gerard Brey:Reaparecen los « cuadernos robados » de Azaña

Mucho menos sensacionalista que este macabro hallazgo del que no se volvió a hablar, fue en aquel mismo año la publicación de los tres cuadernos hasta entonces inéditos del diario de Manuel Azaña, que abarcan respectivamente del 22 de julio al 10 de septiembre de 1932, del 28 de noviembre de este mismo año al 28 de febrero de 1933 y del 1 de junio al 26 de agosto de 1933 13. El 13 de enero anota el jefe de gobierno que el día anterior « por la mañana […] había venido Casares, que me contó la conclusión de la rebeldía en Casas Viejas, de Cádiz. Han hecho una carnicería, con bajas en los dos bandos. » Azaña no explicita si las informaciones del entonces ministro de Gobernación se referían solamente a la muerte de los ocupantes de la choza incendiada, o también a la masacre de la madrugada del 12, o más sencillamente al número total de muertos y no a la forma en que murieron 14. Al resumir el Consejo de ministros del mismo día 13, apunta que sus tres ministros socialistas se han solidarizado : « Algunos periódicos empiezan a decir que el Gobierno se excede (?) en la represión. El Socialista trae un artículo, en el galimatías que usa Zugazagoitia, tomando posiciones sobre el particular. No piensan lo mismo sus ministros, en particular Prieto. Fernando de los Ríos me dice que lo ocurrido en Casas Viejas es muy necesario, dada la situación del campo andaluz y los antecedentes anarquistas de la provincia de Cádiz. Por su parte, Largo Caballero declara que mientras dura la refriega, el rigor es inexcusable » (p.136). Acerca de los rumores de crisis ministerial, Azaña confirma dos días después esta postura de los ministros socialistas : « al Consejo del otro día se le daba gran importancia política, porque los « enterados » suponían que iba a surgir la crisis. Decían que no todos los ministros estaban de acuerdo con el empleo de la fuerza para sofocar lo de Casas Viejas, y hasta apuntaban una discrepancia de los socialistas. La gente ve visiones » (p.137). No obstante, se confiesa a sí mismo los peligros que corre el régimen republicano : « Amigos y enemigos de la República, y sus enemigos de ambos bandos extremos, están haciendo todo lo necesario para que se propague la idea de que « así no se puede seguir », y se inclinen los ánimos a una dictadura. La República está hoy en una tenaza : los monárquicos y los anarquistas. Los ataques de uno y otro bando son violentísimos, según el modo de cada cual » (p.138). Luego, silencio total sobre el particular, hasta la reanudación de la sesión parlamentaria y los ataques de los diputados lerrouxistas, extremaizquierdistas y monárquicos acerca de lo ocurrido en la aldea gaditana. El 5 de febrero, o sea cuatro días después del inicio del debate en las Cortes, resume así su desprecio hacia los radicales : « Rivalizaron en desvergüenza varios señores. La palma de la brutalidad se la llevó Eduardo Ortega, y la de la inmoralidad política Guerra del Río, lugarteniente de Lerroux ; ya en la prensa había tenido la avilantez de decir que en Casas Viejas se había fusilado contra una pared a ocho prisioneros, y que se lo había contado el alcalde de Medina Sidonia 15». El 9 de febrero, sólo esta notita escuetísima : « En las Cortes, nuevas sacudidas a lo de Casas Viejas » (p.171). Y de la breve frase del 13 de febrero (« Tengo malas noticias de lo de Casas Viejas. Me temo lo peor », p.173), se podría deducir que hasta ahora Azaña no había sido informado o – de haberlo sido – no se había convencido de que en la madrugada del 12 de enero, habían sido asesinados a sangre fría un anciano en el umbral de su casa y doce jóvenes en los mismos escombros de la choza de « Seisdedos » tras la « razzia » ordenada por el capitán de Asalto Manuel Rojas. El 19, Azaña alude a un documento clave que le acaba de entregar su secretario : « Esplà me trae el informe reservado hecho por el teniente coronel Romeu sobre lo de Casas Viejas. Negras noticias. Esplà cree que en el informe hay animosidad del guardia civil contra los guardias de asalto. Acordamos enviar al juez las partes que tenemos, y los discursos pronunciados en el Congreso, por los diputados de la oposición, como base de nuevas investigaciones » (p.180). Cuatro días más tarde, recibe en su despacho al magistrado del Tribunal Supremo : « Me dice Granados que en los sumarios hay testimonios (unos trece), acusando a los guardias de asalto de haber fusilado a unos prisioneros. […] Hasta el día 9 de febrero no aparece en la causa indicio alguno que permitiera suponer que se habían cometido excesos por la fuerza pública. Quedé enterado de los detalles más importantes. » (p.184-185). De modo que cuando por la tarde se reanuda el debate parlamentario, Azaña conoce probablemente las condiciones exactas en que murieron todas las víctimas, pero se defiende de las acusaciones de los diputados que pretenden que su gobierno había dado órdenes en este sentido : « La pretensión de estos señores es que el Gobierno autorizó los excesos cometidos en Casas Viejas, y que en 1° de febrero, cuando se habló de ello en las Cortes, yo los conocía, y engañé al Gobierno y a la mayoría. […] He replicado sobreponiéndome a mi asco y al dolor de vernos injuriados de tal modo. No desconozco que el relato de los sucesos nos deprime, y que la depresión nos perjudica » (p.186).

14 mayo 2007

Artículos sobre Casas Viejas Enviados por Gerard Brey:Segregación municipal y grito del sur






9 En marzo de 1991, la localidad llamó de nuevo la atención, al conseguir oficialmente su anhelada « independencia municipal » respecto del Ayuntamiento de Medina Sidonia, del que formaba parte desde que se construyeran, a mediados del siglo XVI, unas pronto llamadas « casas viejas ». La aldea, distante unos casi veinte kilómetros, había sido convertida en pedanía en 1868, pero padeció – según los benalupenses de ayer y de hoy – un abandono constante por parte de Medina. Tanto fue así que el alcalde pedáneo socialista de 1931, José Suárez Orellana, dimitió al cabo de varios meses por no haber obtenido de parte de la Alcaldía radical de Medina ninguna de las mejoras solicitadas 9. Casas Viejas en tiempos de la Restauración (1.260 habitantes en 1910), oficialmente Benalup de Sidonia de jure a partir de 1926 pero conservando de facto su nombre primitivo hasta el franquismo, el municipio (6.754 hab. en 2005) pasó a llamarse Benalup a secas cuando se emancipó de la tutela de Medina Sidonia en marzo de 1991, disponiendo en adelante de Ayuntamiento propio, controlado desde entonces por los socialistas. Finalmente, el pleno municipal aprobó por mayoría, siete años después, un nuevo nombre (Benalup-Casas Viejas), que sintetiza la denominación primitiva y la oficial, si bien quedan hoy por colocar o sustituir los rótulos oficiales para que la nueva designación sea correcta y públicamente señalada 10. El acceso a « la independencia » y este nuevo « bautizo », tras unas inevitables discrepancias jurídico-administrativas (no zanjadas aún) acerca de la superficie y límites del nuevo término municipal, han sido un factor decisivo de cohesión identitaria, tanto más cuanto que el Ayuntamiento instauró desde aquella fecha una « Fiesta de la Independencia », que se celebra cada mes de marzo.
10 Tres años más tarde – en 1994 – se publicaba la versión castellana del libro del antropólogo norteamericano Jerome Mintz, The anarchists of Casas Viejas (Chicago and London, University of Chicago Press, 1982, XVI+336 p). Si el libro no aporta nada nuevo sobre lo ocurrido en enero de 1933, tiene el mérito de completar de manera inédita y muy afortunada lo que ya sabíamos acerca del sistema de propiedad y de cultivo de la tierra, de las condiciones laborales y del movimiento sindical local entre 1913 y 1932. Esclarece la trayectoria del anarquista José Olmo y de sus compañeros, fundadores del sindicalismo en la aldea en los años diez y confirma la tesis del suicidio de Gaspar Zumaquero, presidente del sindicato, en vísperas de la huelga de 1915 11. Al año siguiente, se hacía la primera proyección en « Canal Sur » de Sevilla del documental histórico realizado por Basilio Martín Patino, El grito del sur. Casas Viejas (1995). Y el descubrimiento de unos veinte esqueletos de « musulmanes o visigodos » o de víctimas « de la guerra civil » (sic) en una cuneta de la carretera que une Medina Sidonia a Casas Viejas, le daba un pretexto al diario « de referencia » para recordar la masacre, transcribiendo de forma más o menos extravagante e incoherente algunos comentarios de unos vecinos. La tragedia seguía siendo noticia en la prensa nacional 12.

13 mayo 2007

Artículos sobre Casas Viejas Enviados por Gerard Brey.Una historia que no muere.

Artículo publicado en la revista francesa llamado Cahiers de civilisation espagnole contemporaine (Universidad de París X) escrito por Gerard Brey,miembro de la Fundaciön Casas Viejas 1933.

La restauración de la democracia se acompañó de un inmenso interés por la historia social y política del país anterior a la guerra civil, tan tergiversada u ocultada por el sistema educativo y los historiadores al servicio del régimen franquista. La publicación de nuestra Historia y leyenda de Casas Viejas (Madrid, Zero, 1976), había dilucidado las causas y el significado de aquel episodio, reconstituyendo con documentación de primera mano la trama de los hechos casi hora por hora y resumiendo los debates en las Cortes y la labor de las dos comisiones parlamentarias. Desde entonces no se volvió a tergiversar los hechos, que acabaron por encontrar (ni más ni menos, aunque a veces menos) el sitio que les correspondía en las historias generales del período o de la España contemporánea, así como en algunos portales internáuticos 1. Dos meses después de la aparición de este libro, la revista Triunfo, que en aquellos tiempos solía recordar cada semana algún acontecimiento importante de la historia contemporánea de España, publica un reportaje de Daniel Sueiro. Ha visitado el pueblo después de haber leído los reportajes de Eduardo de Guzmán y Ramón J. Sender de 1933, y compara la situación económica y social del pueblo entre ambas fechas ; recuerda lo ocurrido en la trágica noche del 11 al 12 de enero y achaca a Manuel Rojas la responsabilidad de la masacre que siguió al incendio de la choza, recordando su posterior participación en la represión franquista al principio de la guerra 2. Antes de que desaparecieran los últimos testigos, al periodista andaluz Antonio Ramos Espejo se le había ocurrido oportunamente recoger los recuerdos de algunos descendientes de las víctimas del 33 y del 36, publicándolos primero en esta gran revista nacional y luego en un libro destinado también de paso a respaldar el anteproyecto de reforma agraria – pronto abandonado – del gobierno autónomo andaluz del efímero Rafael Escuredo 3.
5 Con la muerte de los últimos veteranos libertarios del exilio o del interior fue desapareciendo una primera memoria colectiva militante, que frecuentemente quedaba reducida a la evocación de esa orden presuntamente atribuida a posteriori al gobierno (« Ni heridos, ni prisioneros. ¡ Tiros a la barriga! ») y reproducida hasta la saciedad en las publicaciones anarquistas de la posguerra en el exilio. En cuanto a la generación siguiente « del interior », organizaba en el cincuenta aniversario de la tragedia una modesta congregación militante en el pueblo, pidiendo la « recuperación de la memoria » de aquellos sucesos 4. En aquella ocasión, para recordar y honrar a los asesinados, la entonces Confederación Nacional del Trabajo-Andalucía (hoy Confederación General del Trabajo desde la escisión ocurrida en el movimiento anarcosindicalista), erigió en la principal plaza del pueblo un monumento con unos versos del poema « Vientos del pueblo » de Miguel Hernández y la leyenda « Casas Viejas 1933-1983 ». Un monumento que se trasladó posteriormente a la Plaza de los Jornaleros, siendo objeto de un acto vandálico el azulejo con los versos del poeta de Orihuela.
6 Con motivo de este cincuenta aniversario, el cuaderno dominical de Diario 16 recordaba, de forma detallada lo ocurrido hora tras hora en la ladea (sublevación, doble matanza) en un reportaje no exento de afirmaciones aproximativas, de una trascripción errónea del telegrama ministerial ordenando arrasar la choza, presentando la foto de unos detenidos posteriormente como la de algunos de los fusilados por orden de Rojas y cometiendo algún error groserísimo acerca del destino de María Cruz « la Libertaria » 5. Al margen de este relato figuraban unas breves entrevistas de tres supervivientes de aquella historia, reflejando dos de ellas dos « memorias » e interpretaciones distintas. El socialista José Suárez, que en sus declaraciones a la Comisión parlamentaria oficial de marzo de 1933, había achacado la responsabilidad de lo ocurrido a las presiones y manipulaciones de los anarquistas de Medina y Casas Viejas por las autoridades locales radicales, reiteraba en una sola frase esta acusación, haciéndola extensiva al conjunto de la derecha : « Aquello fue un movimiento manipulado por las derechas contra la República. Algunos de sus instigadores no sólo no fueron fusilados, sino que fueron luego empleados de los Domecq, como uno al que llamaban Juan Sopas », declaraba aquel que había sido alcalde pedáneo entre mayo de 1931 y agosto de 1932, fecha en que dimitió del cargo por desavenencias con el alcalde radical de Medina Sidonia. El militante anarquista Francisco Estudillo (diecisiete años en 1933), parecía replicarle al afirmar : « fue un motín coordinado y pensado, no un acto espontáneo ni manipulado, como dicen los socialistas. Reconozco que algún elemento hizo traición, pero no fue una manipulación derechista contra la República. Nosotros creíamos entonces que era posible el comunismo libertario. La miseria era un caldo de cultivo para el anarcosindicalismo 6».
7 Pero el ansia por conocer la historia campesina y obrera de la España contemporánea hasta 1936 (tan manifiesta en los años finales del franquismo y primeros de la Transición) se estaba saciando, de modo que unas editoriales comerciales especializadas en historia social no manifestaron ningún entusiasmo hacia la propuesta de una reedición de nuestra monografía. Un medio de comunicación de masas como el cine hubiera podido alcanzar un público más amplio. Pero, aunque galardonada con el premio « Nuevos realizadores » del Ministerio de Cultura, la hiperrealista película de José Luis López del Río (Casas Viejas, 1983) fue un rotundo fracaso comercial, sin duda porque no era más que una mediocre y aburridísima ilustración (a veces palabra por palabra) del libro editado en 1976, ni siquiera mencionado por el director (¡menos mal finalmente!) como fuente de inspiración suya 7.
8 Hubo que esperar los años noventa para que varios hechos contribuyeran a reactivar el interés por aquellos acontecimientos, o, al revés, patentizaran un nuevo interés por los mismos. Es así como del 8 al 12 de agosto de 1990, unos habitantes del pueblo representaron ellos mismos en la principal plaza del pueblo una obra escrita bajo el seudónimo de Wolf Helen y titulada sencillamente Casas Viejas. Uno de los que protagonizaron esta experiencia teatral escribió : « Rompimos el « tabú », e hicimos ver que no había que avergonzarse por aquellos « Sucesos », sino que teníamos que estar orgullosos de aquellos hombres que se rebelaron contra la injusticia, que lucharon y murieron por defender unas ideas, por ser fieles a un compromiso. Ese fue nuestro homenaje y por ello mereció la pena nuestro esfuerzo 8». Y a partir de entonces « lo de Casas Viejas » se convirtió localmente en « los Sucesos » magnificados con una mayúscula.