
El responsable de una cuadra ubicada en el paraje Venta del Boticario ha sido imputado por un delito de abandono y maltrato a animales. El hombre mantenía presuntamente a siete caballos desnutridos y sedientos en unas instalaciones que presentaban deficiencias serias desde el punto de vista sanitario e higiénico, según informó la Guardia Civil.
Los animales, además de encontrarse en una situación de insalubridad, presentaban heridas y estaban sucios. La cuadra era una especie de corralón artesanal, fabricado con chatarra, como somieres, palés de madera, vallas, chapas o restos de alambradas. La estructura de la instalación estaba en mal estado, había abundantes bordes cortantes y alambres salientes, elementosn "totalmente inapropiados para mantener vivos a los animales en su interior", según informó ayer el instituto armado. Además, la explotación no cumple con el aislamiento térmico recomendable para mantener en buen estado a los equinos.